Despues de dias de insistir y charlar de sexo y otras cosas este guarro repartidor, se pone una caja de pizzas por la polla y avanza a la mamita del 5to piso una cerdilla que desde un principio le dio alas al asunto. La cerdilla encantada de la vida dejo de lado las pizzas para darse un festin con aquel pollon que tenia leche tibia para ella.












