Videos Porno Maduras (Mas de 50). Una mujer de buena edad que aún le quedan fuerzas para chupar pitos y vergas a destajo. Aqui la vemos en un almuerzo matutino mamando una de sus pollas deliciosas.
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Videos Porno Maduras (Mas de 50). Una mujer de buena edad que aún le quedan fuerzas para chupar pitos y vergas a destajo. Aqui la vemos en un almuerzo matutino mamando una de sus pollas deliciosas.
Cuando mi jefe me dijo que fuera aquella tarde a su casa a tomar una copa, no me sorprendió. Tengo muy buena relación con mi jefe y estas cosas son normales. Mi jefe tiene cincuenta y muchos y está casado con una mujer también cincuentona, aunque se conserva bastante bien para su edad. La he visto un par de veces y no me importaría echarle un polvo; ya sé que es cerca de 30 años mayor que yo pero es que me gusta todo tipo de mujeres: jóvenes y maduras.
Esta historia que les voy a narrar sucedió hace unas fechas, cuando estaba hablando yo con una amiga a través de Internet. Ella se llama Ana, vive en Madrid, y ese día, me contó lo que le había sucedido hacía poco. Esta chica tiene cuarenta y dos años, es morena, mide 1,70, delgada, pechos grandes, trabaja en el hospital como enfermera.
Hola me llamo xxxxxx, tengo en este momento 29 años y dos de novio, pero mi historia se remonta a hace una semana atrás, soy morocho, mido 1,75, peso 75 kg. Y mi problema es que me gustan demasiado las mujeres todas (debilidad maduras y las casadas, si bien como les dije que tengo novia mi actividad sexual con ella es la normal y yo se que es la mujer de mi vida, pero la gente que lea esto, va a entender lo que digo cuando esto de estar con otra persona sin necesidad de estar mal con tu pareja es más fuerte que uno y no se puede luchar contra eso, el deseo es más fuerte, y la adrenalina y el riesgo que se corre lo hace más emocionante, la gente que lo pasa entiende de que hablo.
Era una tarde soleada y calurosa del mes de mayo. Desde que amaneció parecía que ese día no iba a ser muy bueno. El cansancio y el calor se mezclaban llevándome al borde de la locura. Ese día había tenido exámenes, tareas… ya no soportaba un segundo más, así que sin decir nada a nadie, ni a mis amigos, me fui, aunque no planeaba ir a mi casa. Caminaba sin rumbo fijo, hasta que vino a mi mente la imagen de la bella dama de la cual hablé en el relato pasado. Su sola imagen en la mente y el recuerdo de algunas aventuras con ella provocaron una reacción entre mis pantalones. Entonces decidí ir a su casa a verla, pero sin avisarle antes.
Corría el mes de septiembre, estaba haciendo mis primeras armas en trabajar por mi cuenta, hacia un par de meses que había dejado mi empleo en relación de dependencia, cuando fui contratado por el marido de Noelia para hacer unos trabajos en la piscina que tenían en el jardín de la casa; había que realizar unos trabajos de restauración en la piscina y una instalación eléctrica con iluminación en ella y en el jardín.